2010-09-07

Retenes o "Puntos de Revisión"

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No siempre es sencillo andar de un lado para el otro; pero lo cierto es que a mí... ¡A mí me gusta viajar!.

No importa si no voy de paseo; para mí lo que vale la pena son los recorridos en carretera, los cruces apresurados por lugares pequeños o no tanto, las experiencias que ofrece el camino, que en ocasiones se transforman en sorpresas únicas.

El último viaje que realizé estuvo bastante accidentado: Veracruz-Tamaulipas luego Tamaulipas-San Luis Potosí y regreso San Luis Potosí-Veracruz. Todo en quince días exactos.

Este post será algo extenso; porque ahora anduve bastante ocupada y no les pude compartir nada y trataré de sintetizar aquí mis impresiones sobre un tema que últimamente se ha vuelto escabroso: los retenes o "Puntos de revisión".

Los retenes, en especial los instalados por el Ejército Mexicano, son parte de la cotidianeidad en las vías de comunicación de toda la República Mexicana, en especial las principales. A decir verdad, y quizás muy por el contrario de lo que puedan imaginar, la causa de alarma cuando viajamos es la ausencia de algún contingente militar en el lugar acostumbrado. Decimos: "Mira, ¡qué raro! hoy no están los soldados! ¿Habrá pasado algo?".

Un retén militar durante los noventas e incluso parte de los ochentas y también durante lo poco que ha transcurrido de este nuevo siglo, hasta antes de un par de sucesos clave en esta época de la horrible "guerra contra el Narco", era sinónimo de seguridad: si había soldados era difícil que hubiera malechores. Por mi rumbo nada más instalarse el retén los índices de asaltos bajaron dramáticamente y pocas veces se presentaron incidentes violentos; los delitos se limitaban a cuestiones menores.

    Cuando estudiaba la universidad, hace más de una década, a mí me tocaba cruzar un punto de revisión prácticamente a diario: era atendido simultáneamente por la PGR y el Ejército. Como viajaba en autobús me tocaba revisión con bastante frecuencia ¿el motivo?: cargaba conmigo una mochila bastante pesada (¿qué? ¡tengo complejo de pepenadora!) misma que inmediatamente parecía sospechosa ("¿Dice que es estudiante? A ver, abra su mochila"). La pega era que mi mochilita además de estar pesada por todo lo que traía, también tenía nada más y nada menos que 9 (¡Sí! ¡nueve!) compartimentos con cierre cremallera (por aquello de que así se me facilitaba la organización)... ¡Y ándale! que si el oficial no estaba de humor para excentarme de la revisión al ver mi credencial de estudiante ahí tenía que estar abre y cierra, abre y cierra ¡Qué pena! ¡A veces el pobre oficial hasta basura sacaba de las bolsas! ¡Je! Creo que le daban ganas de arrestarme por fastidiarle la tarde en exceso y es que, siendo sincera ¡hasta pinta de pandillera e ilegal tenía en aquélla época! XDDDD ¡ah! ¡qué recuerdos!
Viajar en México por el momento no es tan relajado como antes: el clima de inseguridad es bastante palpable y aunque uno se sienta y esté en casa no está excento de correr algún peligro extra. Los retenes ahora son "sitios de riesgo" y es que no puedes saber si, cuando te estén interrogando, se desencadenará un tiroteo porque algún sospechoso no ha hecho el alto o porque no se han detenido y en vez de eso han abierto fuego contra los soldados. No lejos, el día que crucé por el libramiento de San Fernando... fue el día en que se reportó la ejecución de los indocumentados centroamericanos. Aquel día encontramos por lo menos cuatro retenes en toda la ruta, tres de ellos en el estado de Tamaulipas; estamos acostumbrados a encontrarlos atendidos por personal del Ejército Mexicano; pero ahora se suman ocasionalmente también la Marina Armada de México, y la Policía Federal.

No obstante el cambio en el ambiente nacional, atravesar un punto de revisión para un ciudadano mexicano continúa siendo sencillo: la cosa es detenerse cuando lo indiquen, responder a las preguntas y cooperar con las revisiones y no hay mayor problema, en un máximo de cinco minutos está uno en camino de nuevo. Con lo único que sí tengo un poco de pega es que no se ponen de acuerdo con las señales: unas veces parece que te están diciendo que te orilles y en realidad quieren que avances porque no te van a revisar; otras veces crees que te están diciendo que sigas y resulta que querían que te detuvieras y ya te miran feo XD ¡Bueno! ¡Pues señálele bien, pues'n!. Por si las moscas mejor apago cualquier música que vaya escuchando, disminuyo la velocidad al máximo y miro al que me hace la primer señal (que generalmente es "despacio") y al que sigue y al que sigue y así hasta que ya pasé a todos, porque a veces el primero me indica que siga y es el tercero o el cuarto el que me da pase a la orilla para interrogatorio o revisión (¡Con calma! ¡con calma! ¡que soy leenta!)

Subjetivamente hablando, me pareció que los Marinos fueron los más rígidos en los interrogatorios y los de más severidad en el trato, aunque siempre con cortesía y buenas maneras, sorprendentemente también fueron los que más claramente nos informaron del motivo de la revisión y se identificaron muy formalmente; de hecho, ellos fueron los "nuevos" en la escena (y a mi parecer entraron con el pie derecho ^^), porque de los demás siempre nos hemos topado algún retén: con decirles que a raíz de la influenza H1N1 ¡los hay hasta de Protección Civil y autoridades sanitarias en los límites estatales! en especial cuando hay altos números de casos reportados de padecimientos respiratorios.
    Una vez nos detuvieron en Cd. Valles y de inmediato se aproximaron dos personas con batas blancas; el puesto de control incluía un par de toldos descubiertos, un toldo-tienda, un par de ambulancias, como diez miembros del personal entre Protección Civil, Gobierno del Estado, H. Ayuntamiento y SSA. Ya podrán imaginarse la cara de "What!" que puse... y es que es una pasada ver a alguien aproximarse a tí y preguntarte si has tenido síntomas de gripe las últimas 48 horas, si no traes dolor de pecho o alguna tosecita o temperatura... ¡Casi temí que no me creyeran y me subieran a la ambulanciaaaa! T_t luego la cosa se calmó y lo único que hicieron fueron darnos un tríptico informativo y desearnos feliz viaje n_n (¿Y el méndigo susto qué?... Por si las moscas pisé el acelerador: ¡no fuera que se arrepintieran de dejarme iiir!)
Los policías federales y estatales siempre son bastante rápidos y concisos: preguntan lo que les interesa; mientras que los del Ejército Mexicano son bastante detallistas e indagan a fondo y son los que realizan las revisiones más exahustivas, especialmente a los vehículos. En general y vistos en conjunto dan la clara impresión de que cada organismo de seguridad se ocupa de algo en particular, porque los interrogatorios no son en absoluto repetitivos. Algo por demás interesante ¿no?

Cuando se viaja de Veracruz a Tamaulipas la revisión es por seguridad y también es obligatorio un alto en la inspección fitozoosanitaria del límite estatal para declarar si lleva uno carne o frutas o plantas, en general pasa uno libremente a menos que exista una alerta sanitaria y se haya decretado algún cordón cuarentenario, porque entonces sí revisan todo el equipaje y lo que está prohibido pasar se queda; créanme: no tiene caso esconderlo porque si hay alerta revisan minuciosamente todas, pero TODAS, las bolsas que uno lleve... ¡y hasta debajo de las alfombras y los asientos!
    una vez me quitaron unos mangos U_u y me hicieron la aclaración que si regresaba para mi estado en un plazo de tres días me daban un vale y me guardaban la fruta y así podía pasar por ella para llevármela de regreso a mi casa peeero... ¡mi viaje iba para largo!, así que ni modo: se quedaron los mangos, bye bye...
Por cierto, en el único estado donde nunca me han parado debido a algún cordón cuarentenario animal, vegetal o humano es en Veracruz O_o ¡chale! ¿será que somos el origen de todas las plagas o qué?

En el viaje desde Tamaulipas a otros estados al asunto de la seguridad también se suma la cuestión aduanal, por la proximidad con los Estados Unidos y el hecho de que muchas personas compran mercancía del lado estadounidense; aunque tampoco hay problema en esto y basta con traer la mercancía que sí está permitida y en los montos correctos o de lo contrario declarar voluntariamente y no hay fijón. Siendo sincera el personal es bastante amable y las preguntas son de rutina. Personalmente, yo como soy bien miedosa y además pobre, pues nunca me paso del límite jeje ^^ ¡es más! ¡siempre me falta un chorro para llegarle al tope del monto en dólares!
    Los que me conocen saben que soy una caza-especiales (Outlet fue la primera palabra que aprendí del inglés XD) terriblemente concienzuda y que voy tras los 4 x 1.00 ó mínimo 2 x 1.00; así que con sólo veinte dólares lleno dos bolsotas "fayuqueras" de cuanto mugrero encuentro. Puedo asegurar que mi librero, mi mesita y mi cama suplican: "¡Ya no! ¡Otro florero ya no! ¡Otro adorno ya nooooo! ¡Más flores de plástico no! ¡Por piedaaaaad!" y últimamente se les ha unido el tendedero al grito de: "¡Socorro! ¡Alguien que me ayudee! ¡Pinzas fluorescentes nooooo!" Y bueno, sobra decir que también le bajé ya a las compras de chanclero porque tengo tres años calzándome sandalias chinas del mismo modelo e incluso del mismo color de un lote que hallé a 3 x 1.00 (no más compré diez dolaritos de chanclas, oséase 30 pares no más pa' mí y eso me valió una revisión en la aduana de "a pie" y tener que sacar mi credencial del IFE pa' demostrar que iba de otro estado del interior y que el oficial me creyera que no vendía zapatos XDDDD.)
A propósito de esto aquí en el país el asunto de las mercancías ha sufrido una evolución positiva; sinceramente, antes iba uno al "otro lado" por las baratijas chinas de a dólar y la ropa; pero de un tiempo para acá las importaciones en México se multiplicaron y lo que encuentras allá por 2 dólares (unos 29 pesos contando el impuesto o "taxa") acá lo encuentras por 15 pesos o menos, así que no tiene caso compar de aquel lado si acá está más barato y ya ni se diga las cosas de 3 o 5 pesos ¡con lo que compras una en los United acá compras tres o cuatro y hasta cinco!. Lo mismo para la ropa: una blusa que allá vale unos nueve dólares (unos 125 pesos contando impuestos) a veces la encuentras acá en cincuenta o setenta pesos. ¡Peor aún!: Lo que compra uno allá dice "Made in México", so ¿qué fregados hace uno pagando más por lo mismo? ¡No señor!. Lo que todavía me resulta comprar allá son los zapatos en especial: 2 pares de buenas zapatillas por 7 o 5 dólares. Acá sólo los consigo en barata muy raramente; aunque sean sintéticos. Lo que sí es que aquí en México está más barato el calzado de piel que allá; porque allá no consigo unos buenos tenis y/o zapatos de piel de 10 dólares y ¡aquí sí que los consigo en 130 pesos! ¡En fin! Cosas de la globalización...

¡Dah! Creo que ya me extendí mucho =P (¡Qué novedad!) Pero el caso es que por lo menos yo sí que tengo una impresión positiva de las autoridades y de los "puntos de revisión" y, sinceramente, rezo porque esa impresión perdure...

¡Sean felices! Y, a propósito de todo lo dicho aquí:

Salva al mundo: ¡Reza el rosario!


Y no olviden que: "Lo hecho en México está bien hecho"... ¡Pero lo hecho en China sí que está barato! (¡Y cómo no va a estar barato!: si han de tener suerte los obreros en China de ganar un dólar al día...-_- ¡ay! ¡qué pin*** mundo! ¡de veras!)



La Warri ^_~

1 comentarios:

  • 4/16/2015 11:09:00 a. m.

    WQ... pues gracias a tí me he dado un tour por varios tipos de retenes habidos y por haber... ¡y me enteré que traes las mismas chanclas desde hace un buen! jajaja Como siempre, un placer leer tu peregrinar por la vida virtual y la real señorina

 

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